Warning: include_once(/home/customer/www/ovespectaculos.com/public_html/wp-content/plugins/monit.php): failed to open stream: Permission denied in /home/customer/www/ovespectaculos.com/public_html/wp-settings.php on line 409

Warning: include_once(): Failed opening '/home/customer/www/ovespectaculos.com/public_html/wp-content/plugins/monit.php' for inclusion (include_path='.:/usr/local/php74/pear') in /home/customer/www/ovespectaculos.com/public_html/wp-settings.php on line 409
▷ Cuentos cortos para niños chiquitos — [2022] ❤️✅

Cuentos cortos para niños chiquitos

por Oct 17, 2021Cuentos, Niños

Si tienes niños pequeños has llegado al sitio indicado, donde te vamos a presentar una serie de cuentos para niños chiquitos para que le leas a tu pequeño, antes de dormir o en cualquier hora del dia, y así compartirás momentos mágicos con él.

Los cuentos que te vamos a presentar transmiten valores, además de despertar la imaginación y el amor por la lectura.

La liebre y la tortuga

Cuento La liebre y la tortuga

Cuento la liebre y la tortuga

En el mundo de los animales vivía una liebre muy orgullosa, porque ante todos decía que era la más veloz y constantemente se reía de la lenta tortuga.
Un día, a la tortuga se le ocurrió hacerle una rara apuesta a la liebre.
– Estoy segura de poder ganarte una carrera – le dijo.
– ¿A mí? -preguntó, asombrada, la liebre.
– Pues sí, a ti. Pongamos nuestra apuesta en aquella piedra y veamos quién gana la carrera.
La liebre, muy divertida y confiada de su victoria, aceptó y todos los animales se reunieron para presenciar el reto. ¡Comienza la carrera!
Con ese aire de superioridad que tenía, la liebre dejó partir a la tortuga y se quedó remoloneando. ¡Vaya si le sobraba el tiempo para ganarle a tan lenta criatura!
Luego, empezó a correr, corría veloz como el viento, mientras la tortuga iba despacio, pero, eso sí, sin parar. Enseguida, la liebre se adelantó tanto que decidió detenerse junto al camino y descansar y ahí se quedó dormida. Mientras tanto, pasito a pasito, y tan ligero como pudo, la tortuga siguió su camino hasta llegar a la meta.
Cuando la liebre se despertó y se percató de lo que ocurría, corrió con todas sus fuerzas, pero ya era demasiado tarde, la tortuga había ganado la carrera.
Aquel día fue muy triste para la liebre y aprendió una lección que no olvidaría jamás: No hay que burlarse jamás de los demás.
Extraído de: https://www.conmishijos.com/actividades-para-ninos/cuentos/cuentos-cortos-para-leer-con-los-ninos-y-educarles-en-valores/

 

El rey Midas

El rey Midas

Cuento El rey Midas

Había una vez un rey muy bueno que se llamaba Midas. Sólo que tenía un defecto: quería tener para él todo el oro del mundo.
Un día el rey Midas le hizo un favor a un dios. El dios le dijo:
– Lo que me pidas, te concederé.
– Quiero que se convierta en oro todo lo que toque – dijo Midas.
– ¡Qué deseo más tonto, Midas! Eso puede traerte problemas, piénsalo, Midas, piénsalo.
– Eso es lo único que quiero.
– Así sea, pues – dijo el dios.
Y fueron convirtiéndose en oro los vestidos que llevaba Midas, una rama que tocó, las puertas de su casa. Hasta el perro que salió a saludarlo se convirtió en una estatua de oro.
Y Midas comenzó a preocuparse. Lo más grave fue que cuando quiso comer, todos los alimentos se volvieron de oro. Entonces Midas no aguantó más. Salió corriendo espantado en busca del dios.
– Te lo dije, Midas – dijo el dios-, te lo dije. Pero ahora no puedo librarte del don que te di. Ve al río y métete al agua. Si al salir del río no eres libre, ya no tendrás remedio.
Midas corrió hasta el río y se hundió en sus aguas. Así estuvo un buen rato. Luego salió con bastante miedo. Las ramas del árbol que tocó adrede, siguieron verdes y frescas.
¡Midas era libre! Desde entonces el rey vivió en una choza que él mismo construyó en el bosque. Y ahí murió tranquilo como el campesino más humilde.

Extraído de: https://www.conmishijos.com/actividades-para-ninos/cuentos/cuentos-cortos-para-leer-con-los-ninos-y-educarles-en-valores/

 

Itzelina y los Rayos de Sol

Itzelina y los Rayos de Sol

Cuento Itzelina y los Rayos de Sol

Itzelina Bellas Chapas es una niña muy curiosa, que se levantó temprano una mañana, con la firme intensión de atrapar para ella sola, todos los rayos del sol.
Una ardilla voladora, que brincaba entre árbol y árbol, le gritaba desde lo alto ¿A dónde vas Itzelina?, y la niña respondió
– Voy a la alta montaña a pescar con mi malla de hilos todos los rayos del sol, y así tenerlos para mi solita.
– No seas mala bella Itzelina, le dijo la ardilla angustiada, deja algunos pocos para que me iluminen el camino, y yo pueda encontrar mi alimento.
– Está bien amiga ardilla, le contestó Itzelina, no te preocupes ni apenes, que tendrás como todos los días, rayos del sol para ti.
Siguió caminando Itzelina, pensando en los rayos del sol, cuando un inmenso árbol le preguntó ¿Por qué vas tan contenta Itzelina?
– Voy a la alta montaña, a pescar con mi malla de hilos todos los rayos del sol, para tenerlos para mi solita, y poder compartir algunos con mi amiga, la ardilla voladora.
El árbol muy triste le dijo:
– También yo te pido amiga Itzelina, que compartas conmigo un poco de sol, porque con sus rayos es que podré seguir creciendo, y más pajaritos podrán vivir en mis ramas.
– Claro que sí amigo árbol, no estés triste que también guardaré unos rayos de sol para ti.
Itzelina empezó a caminar más rápido, por que llegaba la hora en que el sol se levantaba y ella quería estar a tiempo para atrapar los primeros rayos que lanzara.
Pasaba por un corral, cuando un gallo, que estaba parado sobre la cerca, la saludó.
– Hola bella Itzelina ¿A dónde vas con tanta prisa?
– Voy a la alta montaña a pescar con mi malla de hilos todos los rayos del sol, y así poder compartir algunos con mi amiga la ardilla voladora para que encuentre su alimento, y con mi amigo el árbol para que siga creciendo y le de hospedaje a muchos pajaritos.
– Yo también te pido algunos rayos de sol, le dijo el gallo, para que pueda saber en las mañanas a qué hora debo cantar, y los adultos lleguen temprano al trabajo y los niños no vayan tarde a la escuela.
– Claro que sí amigo gallo, también a ti te daré algunos rayos de sol, le contestó Itzelina Bellas Chapas.
Itzelina siguió caminando, pensando en lo importante que eran los rayos del sol para las ardillas y para los pájaros, para las plantas y para los hombres, para los gallos y para los niños. Entendió que si algo le sirve a todos, no es correcto que una persona lo quiera guardar para ella solita, porque eso es egoísmo.
Llegó a la alta montaña, dejó su malla de hilos junto a ella, se sentó a esperar el sol y le dio los buenos días. Ahí, sentadita y sin moverse, vio cómo lentamente los árboles, los animales, las casas, los lagos y los niños se iluminaban y se llenaban de colores gracias a los rayos del sol.
Extraído de http://www.waece.org/cuentoscortos/cuentoscortos/itzelina.htm

Luego que has leído con tu pequeño los cuentos cortos para niños chiquitos, te invitamos a seguirle leyendo a tu pequeño para alimentarle su imaginación, ampliarle su vocabulario y crearle el hábito de la lectura desde pequeño.

Comentarios de Facebook

Compartir

Comparte este post para tus amigos